























Patatas doradas, gajos de boniato crujientes, chips de verduras para la noche de película: las freidoras y freidoras de aire consiguen en casa platos que parecían cosa de restaurante. Hoy ya no solo se elige entre baños de aceite clásicos, también entre aparatos que, con aire caliente y muy poco aceite, logran resultados sorprendentemente crujientes.
Las freidoras clásicas calientan el aceite a una temperatura constante y cocinan en él de forma rápida y uniforme. Un filtro antiolores, una cubeta de aceite extraíble y una ventana de control hacen su uso más cómodo. Las freidoras de aire hacen circular aire caliente alrededor de los alimentos y funcionan con una cucharada de aceite o sin nada. Sirven también para recalentar pan, tostar frutos secos o asar verduras, y los modelos con dos cestas permiten preparar a la vez el acompañamiento y el plato principal.
Como muchas personas usan su freidora de aire a diario, suele quedarse a la vista en la encimera. Los aparatos compactos en negro o acero se integran sin llamar la atención, y las versiones claras combinan con frentes blancos. Deja espacio suficiente respecto a los muebles altos para que el vapor salga, y coloca debajo una tabla resistente al calor si tu encimera es de madera.
El precio depende de la capacidad, la potencia, el número de cestas, los programas, la pantalla y materiales como los cestillos antiadherentes. Los modelos sencillos son económicos, y los grandes con doble cesta y recetas en aplicación, más caros.
Explora en homelivio.es freidoras de distintas tiendas, compara capacidades y funciones y encuentra el aparato que mejor calma tus ganas de algo crujiente.







































































































































