























Invitados que se quedan a dormir, un piso pequeño o un estudio que de vez en cuando hace de cuarto de invitados: hay muchas razones para que un mueble cumpla dos funciones. Los sofás cama unen la comodidad de un asiento durante el día con una superficie para dormir por la noche, y te dan flexibilidad sin renunciar al estilo.
En esta categoría conviven conceptos distintos. Los sofás cama clásicos se extienden o se abren y de día parecen un sofá normal. Los rinconeros con cama ofrecen mucho asiento y una amplia superficie de descanso al transformarlos, mientras que los divanes cama son más estilizados, a menudo sin brazos, y sirven como cama de día o de invitados en estancias pequeñas. Entre los mecanismos más habituales están el clic clac, el sistema extraíble y el italiano, que guarda un colchón independiente en su interior.
Si se duerme en él con frecuencia, la superficie de descanso importa más que el aspecto. Busca un ancho mínimo de 140 centímetros para dos personas, una superficie lisa sin juntas molestas y un arcón para la ropa de cama. A la vista, los tejidos claros y las patas finas resultan ligeros y aireados, algo que ayuda en espacios pequeños. Con unos cuantos cojines grandes y una manta, el sofá cama se convierte de día en un asiento acogedor.
Marcan el precio el mecanismo, la calidad del colchón o del acolchado y el tamaño. Un colchón de muelles ensacados o de espuma de alta resiliencia se nota mucho más al dormir que una colchoneta fina, y unos herrajes robustos aguantan más transformaciones.
¿Qué solución encaja con tu espacio y con tus visitas? En homelivio.es descubres sofás cama de muchas tiendas y encuentras el modelo que convence tanto de día como de noche.







































































































































