























En casa ya hay ángulos y aristas de sobra: mesas, estanterías, ventanas. Las alfombras redondas rompen esas líneas y llevan una forma suave al espacio. El resultado es amable y acogedor, y crea pequeñas islas en las que se detiene la mirada.
Funcionan especialmente bien en ciertas situaciones. Bajo una mesa de comedor redonda retoman su forma y crean armonía. En un rincón de lectura con sillón y lámpara de pie delimitan una zona acogedora. En el cuarto infantil son superficies de juego muy queridas, y en el recibidor dan la bienvenida a tus invitados. Las encontrarás en todos los materiales, del yute y el algodón a la lana, en pelo largo o pelo corto.
En color puedes atreverte, porque la forma ya resulta suave. Una alfombra redonda de yute encaja con ambientes naturales de ratán y plantas, y una en tonos pastel aporta ligereza al dormitorio. Un consejo: bajo una mesa redonda, la alfombra debería sobresalir unos 60 centímetros por todo el contorno para que las sillas sigan encima al retirarlas. También queda bonito superponer piezas redondas, por ejemplo una pequeña de lana sobre otra grande de yute.
El precio depende del diámetro, el material y el acabado. Las alfombras redondas pequeñas de algodón son asequibles, y las tejidas o anudadas a mano en lana y gran diámetro cuestan más. El remate del borde, más laborioso, a veces las encarece algo respecto a las rectangulares.
Si quieres dar a tu espacio un aire más suave, las alfombras redondas son una solución preciosa. En homelivio.es puedes descubrir formas, tamaños y materiales de muchas tiendas y encontrar tu favorita.







































































































































