























Una alfombra oriental lleva la historia consigo. En sus dibujos se esconden símbolos, regiones y tradiciones familiares, y en las piezas anudadas a mano cada metro cuadrado suele reunir meses de trabajo. En el hogar actual, las alfombras orientales resultan sorprendentemente contemporáneas, porque aportan calma, profundidad y calidez a espacios por lo demás sobrios.
Entre ellas se cuentan piezas anudadas a mano de Irán, Turquía, el Cáucaso, Afganistán o la India. Procedencias conocidas son Tabriz, Isfahán, Kashan o Heriz, cada una con su propio universo de dibujos y su paleta de color. Son típicos el medallón central, los zarcillos florales y las cenefas anchas. Junto a las auténticas alfombras anudadas existen modelos tejidos a máquina con estética oriental, más económicos y fáciles de cuidar. La densidad de nudos es un rasgo de calidad fundamental.
Combinan de maravilla con el diseño moderno. Una Tabriz roja sobre un parqué de roble claro, con un sofá gris y una lámpara de pie negra, demuestra lo bien que se entienden tradición y claridad. Las versiones desvaídas o lavadas en rosa, azul o beige encajan especialmente en un interior tranquilo y cálido. Un consejo: elige el resto de textiles en tonos lisos para que el dibujo de la alfombra pueda lucirse.
El precio depende del origen, la densidad de nudos, el material, como lana o seda, la edad y el tamaño. Una alfombra oriental anudada a mano puede ser una inversión que merece la pena, porque dura décadas. Las piezas a máquina cuestan bastante menos y son una buena forma de probar el estilo.
Tanto si buscas una pieza para heredar como si simplemente te gusta su estética, en homelivio.es puedes descubrir alfombras orientales de numerosas tiendas y dejarte inspirar por sus dibujos y colores.







































































































































