























Una superficie ligeramente áspera, el brillo discreto de la fibra y un aroma a naturaleza: las alfombras de sisal llevan a casa una estética terrosa y serena. La fibra se obtiene de las hojas del agave sisalana y, como es especialmente resistente, estas alfombras funcionan también en espacios con mucho movimiento.
El sisal es una de las fibras naturales más duraderas. Las alfombras suelen tejerse en plano, con dibujos como espiga, bouclé o panamá que dan relieve a la superficie. Es antiestático y ayuda a regular la humedad del ambiente. Eso sí, la fibra es sensible al agua, por lo que no es la mejor opción para baños y cocinas. Muchos modelos llevan reverso de látex para un buen agarre y un ribete de algodón o lino.
Estilísticamente, encajan con muchos tipos de decoración. En un salón nórdico con muebles de madera clara y tejidos de lino resultan naturales y tranquilas. En una estancia clásica son una base perfecta para superponer una alfombra estampada más pequeña. Un consejo: un ribete de color, por ejemplo azul marino o negro, enmarca la alfombra de forma gráfica y le da un aire más elegante.
En el precio influyen el tamaño, el tipo de tejido, la calidad de la fibra y el ribete. El sisal suele costar algo más que el yute, pero es más resistente. Las piezas a medida y las que llevan un remate de calidad cuestan más, aunque duran muchos años.
Si buscas una alfombra de fibra natural, resistente y de presencia tranquila, el sisal es una gran elección. En homelivio.es puedes descubrir alfombras de sisal de muchas tiendas y encontrar la que aporte estructura y naturalidad a tu espacio.







































































































































