























Zapatillas, botas, sandalias, las botas de agua para el otoño: los zapatos se acumulan más deprisa de lo que pensamos y acaban desperdigados por la entrada. Los zapateros devuelven la calma a esta zona y hacen que la primera impresión al entrar en casa sea de orden y no de prisa. La solución adecuada depende del espacio, del número de pares y de tu día a día.
Es una categoría sorprendentemente variada. Los zapateros de tapa abatible, con compartimentos que se inclinan hacia fuera, son muy planos e ideales para recibidores estrechos. Los zapateros tipo aparador combinan almacenaje con una superficie para dejar llaves o algún objeto decorativo, a menudo con cajones adicionales. Las estanterías abiertas permiten que el calzado se airee y se llenan en un momento, y los bancos zapateros unen asiento y almacenaje para calzarse con comodidad. Un mueble cerrado con puertas ofrece la mayor capacidad y lo esconde todo tras un frente sereno.
Los frentes de roble o nogal transmiten calidez; las superficies lacadas en blanco o en tonos pastel, ligereza y modernidad. Los paneles de ratán o rejilla aportan textura y, de paso, favorecen la ventilación. Coordina el zapatero con el perchero y el espejo y la entrada parecerá un conjunto pensado. Un truco: un cuenco sobre la encimera recoge las pequeñas cosas antes de que se dispersen.
En el precio influyen el material, el tamaño, el acabado y los mecanismos. Las estanterías sencillas de metal o pino son económicas, mientras que los muebles abatibles con herrajes de calidad, la madera maciza y los diseños de autor se sitúan más arriba.
Piensa cuántos pares necesitan realmente un sitio y luego compara las opciones. En homelivio.es encontrarás zapateros de todo tipo de muchas tiendas y darás con la solución que encaja en tu entrada.







































































































































