























Pocas piezas trabajan tanto en silencio como un buen armario. Detrás de sus puertas desaparece lo que no quieres ver, y su forma y su frente influyen en cómo se percibe una habitación. Los armarios y guardarropas abarcan soluciones para cada estancia de la casa, no solo para el dormitorio.
La categoría es amplia. Los armarios roperos y los zapateros ordenan ropa y calzado, los armarios de pasillo recogen abrigos y bolsos junto a la entrada. En la cocina se reparten armarios de cocina de todo tipo, en el baño los armarios de baño, y en el despacho los armarios de oficina para archivadores. Hay armarios infantiles y juveniles que acompañan cada etapa, armarios de pared que liberan el suelo, armarios multiusos para escobas y utensilios, armarios bar para las noches con amigos y vitrinas y vitrinas de pared para exponer lo que te gusta mirar. En otros armarios aparecen las piezas que no encajan en ninguna etiqueta.
Sea cual sea la estancia, conviene pensar en proporción y acabado. Los frentes claros hacen que un armario grande pase desapercibido, la madera aporta calidez y el vidrio aligera. Un truco sencillo: repite el mismo tirador en varios armarios de la casa y obtendrás un hilo conductor discreto entre estancias.
El precio depende del tamaño, del material del cuerpo y del frente, de los herrajes y de la organización interior. El tablero laminado es la opción más asequible; la madera maciza, la chapa natural y los cierres amortiguados elevan el presupuesto.
Piensa primero qué quieres guardar y dónde. Después recorre la selección de homelivio.es, con armarios de muchas tiendas, hasta dar con el que combine orden y estilo.







































































































































