























Una estantería abierta junto a la encimera cambia una cocina más de lo que parece. De repente, los cuencos bonitos están a la vista, el aceite de oliva queda a mano y los libros de recetas tienen un sitio fijo. Las estanterías independientes no necesitan anclarse a la pared: las colocas donde falta espacio y te las llevas contigo en la próxima reorganización o mudanza.
La oferta va desde estanterías estrechas que caben entre la nevera y la pared hasta modelos anchos con varios niveles para despensa, pequeños electrodomésticos y vajilla. Algunas tienen un estante inferior para cestas y otras una superficie superior que sirve de apoyo extra. También funcionan fuera de la cocina, en la despensa, el lavadero o el salón. Fíjate en la carga que admite cada balda si vas a poner ollas pesadas o el robot de cocina, y en que tenga patas regulables para suelos irregulares.
La madera aporta calidez a una cocina con mucho blanco y acero, sobre todo el roble o la acacia aceitados, que con el tiempo ganan una bonita pátina. Las estanterías metálicas en negro resultan gráficas y combinan con azulejos tipo metro. Un pequeño truco: ordénala por colores y materiales, cerámica con cerámica y cristal con cristal, y deja aire entre los grupos. Así se ve ordenada en lugar de abarrotada.
El precio depende sobre todo del material, del número de niveles y de la estabilidad. Los modelos sencillos de metal o bambú son económicos, y las estanterías de madera maciza con uniones bien hechas cuestan más, pero soportan cargas pesadas durante años.
Mira con calma, compara medidas y acabados y encuentra la estantería que hace tu cocina más ordenada y un poco más tuya. En homelivio.es ves modelos de muchas tiendas uno junto a otro.







































































































































