























Una cama doble es más que la suma de dos lugares para dormir. Es el sitio de los domingos con café, de las conversaciones largas antes de apagar la luz y de las noches de película bajo el edredón. Por eso, al elegir camas dobles merece la pena cuidar por igual el tamaño, la comodidad y la estética.
Los anchos habituales van de 135 y 150 a 160 y 180 centímetros, con largos de 190 o 200 centímetros; también existen versiones extralargas para personas altas. Encontrarás camas dobles tapizadas, de madera maciza, de metal o boxspring. Para parejas con necesidades distintas tiene sentido optar por dos colchones y dos somieres independientes, unidos por un topper o una cuña de unión. Los arcones añaden espacio de almacenaje.
Un roble claro con cabecero sencillo encaja en espacios nórdicos, y una cama tapizada en topo o terracota resulta acogedora y cálida. Alrededor de la cama conviene dejar al menos 60 centímetros libres para que ambos puedan levantarse con comodidad. Truco: dos mesitas distintas en la misma madera o color dan a la cama un toque relajado y personal.
El precio depende del ancho, el material, la fabricación, el cabecero y funciones como el almacenaje o la regulación. En las estructuras sencillas, somier y colchón suelen ir aparte, así que si planeas un conjunto completo incluye todos los componentes. La madera maciza y los tapizados de calidad duran más y compensan a largo plazo.
Piensa, idealmente en pareja, qué ancho y qué estilo encajan, y luego echa un vistazo a los modelos. En homelivio.es descubres camas dobles de muchas tiendas y encuentras aquella en la que dormir bien en pareja.







































































































































