























Los pies de la cama suelen quedar vacíos, aunque ese espacio tiene mucho potencial. Los bancos pie de cama llenan ese hueco. Por la mañana te sientas en ellos para ponerte los calcetines; por la noche dejas encima la colcha o el jersey del día siguiente. Al mismo tiempo dan al dormitorio una sensación de calma y de conjunto terminado, como en las habitaciones de los hoteles bonitos.
Hay bancos sencillos de madera, versiones tapizadas en tela o terciopelo y modelos tipo baúl con tapa abatible donde desaparecen mantas y cojines. Algunos tienen un hueco abierto debajo para cestas o zapatos. La longitud depende del ancho de la cama: el banco suele quedar más armonioso si es algo más estrecho que ella. Lo ideal es que la altura del asiento quede ligeramente por debajo del borde superior del colchón.
El bouclé en blanco roto resulta suave y actual, el lino en tonos arena tranquilo y natural, y el terciopelo en óxido o verde bosque aporta un acento cálido. Los bancos de roble con rejilla añaden un guiño retro. Truco: recoge el tono del cabecero o de las cortinas y el banco parecerá formar parte natural del dormitorio. Fuera de él, también luce en la entrada como asiento para calzarse.
El precio depende del material, la calidad del tapizado, el espacio de almacenaje, el tamaño y el acabado. La madera maciza y las telas resistentes cuestan más que la polipiel sobre estructura de aglomerado. En los modelos tipo baúl, busca bisagras con cierre suave para que la tapa no caiga de golpe.
Mide la cama y piensa si buscas más almacenaje o un aspecto ligero. En homelivio.es encuentras bancos pie de cama de muchas tiendas y puedes elegir la pieza que completa tu dormitorio.







































































































































