























Quien disfruta quedándose a la mesa después de comer sabe apreciar un respaldo. Los bancos con respaldo unen el ambiente sociable de un banco con la comodidad de una silla. Así una cena rápida se convierte sin esfuerzo en tres horas de vino y conversación.
El respaldo puede diseñarse de formas muy distintas. Las versiones totalmente tapizadas parecen casi un pequeño sofá junto a la mesa, mientras que los respaldos de madera con barrotes o listones resultan más ligeros y aireados. Algunos modelos añaden reposabrazos en los extremos, algo que facilita levantarse a las personas mayores. Fíjate en la profundidad del asiento, entre 45 y 50 centímetros resulta agradable, y en que el respaldo esté ligeramente inclinado hacia atrás. Como no puede deslizarse bajo la mesa, lo ideal es colocarlo contra la pared o delante de una ventana.
Los bancos tapizados en pana o terciopelo dan al comedor un aire hogareño, y la polipiel es fácil de limpiar y, por tanto, perfecta si comen niños en casa. Los modelos de madera maciza con respaldo de marco combinan de maravilla con interiores de estilo nórdico. Un consejo: sitúa el banco junto a la pared y complétalo enfrente con dos o tres sillas ligeras para que la estancia siga respirando.
En el precio pesan sobre todo la estructura, el relleno, la tela y la longitud. Las espumas de calidad con muelles o cinchas elásticas se deforman menos con el uso y, en consecuencia, cuestan más.
Imagina cuántas personas deben caber en el banco y compara después los modelos. En homelivio.es ves bancos con respaldo de distintas tiendas y descubres aquel en el que apetece alargar la sobremesa.







































































































































