























Una mesa de balcón no necesita ser grande para sostener mucho: la bandeja del desayuno, el portátil, una copa de vino, la maceta de albahaca. En el balcón es el centro alrededor del cual se ordena todo lo demás. Como el espacio suele ser escaso, conviene pensar bien su forma y su función.
Las mesas bistró redondas gustan porque no tienen esquinas y se adaptan bien a balcones estrechos. Las cuadradas o rectangulares se pueden arrimar a la pared o a la barandilla. Las plegables desaparecen cuando hace falta y dejan sitio para el yoga o el tendedero. Las más ahorradoras de espacio son las que se cuelgan de la barandilla y no ocupan ni un centímetro de suelo. Los modelos extensibles crecen cuando llegan visitas. En las mesas metálicas, busca un tablero estable para que nada baile si el suelo es irregular.
Los tableros de madera de acacia resultan naturales y hogareños, mientras que los de cerámica o mosaico aportan un aire mediterráneo. El metal con pintura en polvo es resistente y se fabrica en muchos colores; el cristal parece ligero, pero muestra antes las marcas de agua. Consejo de estilo: una bandeja pequeña sobre la mesa reúne velas, sal y pimienta y deja la superficie despejada. Combina una mesa neutra con sillas de color, así tendrás más margen para cambiar la decoración.
Las diferencias de precio vienen del material, el tamaño, el mecanismo y la resistencia a la intemperie. Las mesas plegables sencillas son económicas; las de tablero macizo de madera o piedra cuestan más.
Mide el espacio entre la puerta y la barandilla y compara después tamaños y formas. En homelivio.es ves mesas de balcón de muchas tiendas y encuentras la que da un centro a tu balcón.







































































































































