























La ropa de cama recién lavada, que huele simplemente a limpio, es una pequeña alegría cotidiana. Para conseguirla siempre hace falta una lavadora que se adapte a tu hogar, a tu espacio y a tus costumbres. Como suele funcionar varias veces por semana, merece la pena elegirla con calma.
Básicamente hay dos formatos. Las de carga frontal se llenan por delante, pueden ir bajo la encimera y apilarse con una secadora. Las de carga superior se abren por arriba, son estrechas y caben en huecos donde no hay sitio para abrir una puerta. También importan la capacidad, normalmente entre seis y diez kilos, la velocidad de centrifugado y la variedad de programas. El ajuste automático de carga, la dosificación de detergente y las funciones de vapor contra arrugas y olores facilitan mucho el día a día.
Las lavadoras tampoco tienen por qué esconderse. Además del blanco, hay modelos con frente negro o con aro cromado alrededor de la puerta que combinan bien con grifería oscura. En el baño o el lavadero, el aparato resulta más discreto dentro de un mueble con puerta o enmarcado por un mueble sobre lavadora con estante abierto, donde las toallas y unos tarros bonitos con detergente encuentran su sitio.
El precio depende de la eficiencia energética, la capacidad, la tecnología del motor, el ruido y la calidad de la marca. Los motores inverter silenciosos, la dosificación automática y el control desde una app cuestan más, pero reducen el consumo y el esfuerzo.
Mide tu hueco, piensa cuánta ropa lavas a la semana y empieza a explorar. Las lavadoras de homelivio.es proceden de muchos comercios distintos, así que puedes valorar en un solo lugar la carga frontal o superior, el consumo y el equipamiento.







































































































































