























El color es el recurso más sencillo para dar personalidad a una estancia. Un nuevo tono en la pared, una cómoda esmaltada, una valla del jardín recién pintada: las pinturas muestran cómo quieres vivir y, al mismo tiempo, protegen las superficies que cubren.
Aquí encontrarás cuatro grandes grupos. Las pinturas de pared son la base de los interiores: plásticas clásicas, transpirables a la cal o al silicato y lavables para cocina y pasillo. Los esmaltes y lasures embellecen puertas, muebles, marcos de ventana y metal, del satinado al alto brillo. Las pinturas y protectores para madera exterior cuidan casetas de jardín, vallas y tarimas frente a la intemperie. Y los accesorios como rodillos, brochas, plásticos y cinta de carrocero aseguran bordes limpios y un trabajo tranquilo.
Al elegir conviene fijarse en el grado de brillo y la composición. Los acabados mate resultan serenos y aterciopelados; los brillantes marcan contornos y se limpian mejor. Los productos al agua y de bajas emisiones apenas huelen y son ideales para salones y dormitorios infantiles. Idea de estilo: pinta una vieja silla de madera del mismo tono que la pared que tiene detrás, el efecto es moderno y el mueble casi parece flotar.
El precio depende del poder cubriente, el rendimiento, la calidad de los pigmentos, la resistencia al frote húmedo y la marca. Las pinturas de calidad cuestan más por litro, pero a menudo te ahorran una segunda mano.
Una prueba en la pared dice más que cualquier carta de colores. Las pinturas de distintas tiendas reunidas en homelivio.es te ayudan a descubrir tonos, brillos y modelos hasta dar con los matices que hacen brillar tus estancias.







































































































































