























El color más bonito sirve de poco si los bordes quedan irregulares y las salpicaduras acaban en el parquet. Unos buenos accesorios de pintura marcan la diferencia entre un proyecto agotador y un resultado del que presumir cuando, ya en el sofá, contemplas la pared recién pintada.
El equipo básico incluye rodillos de varios anchos y alturas de pelo: los de pelo corto van bien en paredes lisas y esmaltes, los de pelo largo en revocos rugosos. Las brochas planas y redondas ayudan en esquinas, bordes y rodapiés, y la brocha para radiadores llega detrás de las tuberías. Las cubetas y rejillas escurridoras garantizan una aplicación uniforme. Plásticos protectores, mantas de pintor y cinta de carrocero protegen suelos, muebles y marcos de ventana, y las pértigas telescópicas facilitan pintar el techo. Para la preparación son clave espátulas, lija, masilla y fijador, porque una pared lisa y limpia es la base de un buen acabado.
También en los accesorios la calidad se nota. Las brochas de cerda natural son adecuadas para pinturas al disolvente y las sintéticas para productos al agua. Una cinta de carrocero precisa, de borde nítido, te ayuda si quieres pintar motivos gráficos, bloques de color o un remate justo bajo el techo. Truco: retira la cinta mientras la pintura aún está ligeramente húmeda y el borde quedará perfecto.
El precio lo marcan el material, el acabado y la durabilidad. Los rodillos de calidad apenas sueltan pelusa y las buenas brochas, bien limpias, aguantan muchos proyectos. Los kits económicos bastan para un uso puntual.
Con buenas herramientas, hasta encintar resulta casi divertido. Arma tu equipo con accesorios de pintura de muchas tiendas en homelivio.es, compara modelos y calidades y empieza con calma tu próximo proyecto de paredes.







































































































































