























Detrás de la puerta de un garaje suele haber mucho más que una plaza de aparcamiento. Ahí se arregla la bici, pasa el invierno la barbacoa y, a veces, nace un pequeño taller para tus propios proyectos. Los garajes te ofrecen un espacio cerrado y protegido, más versátil de lo que parece a primera vista.
Existen distintos tipos de construcción. Los garajes prefabricados de hormigón llegan en una sola pieza y se colocan con grúa; son macizos y duraderos. Los garajes metálicos de chapa de acero galvanizado son más ligeros, se montan rápido y suelen ser más económicos. Los de madera en kit tienen un aire natural y combinan muy bien con jardines con caseta o fachadas de madera. En cuanto a la puerta, puedes elegir entre basculante, seccional o enrollable, con motor eléctrico si lo prefieres. Prevé anchura suficiente para salir del coche con comodidad.
En el diseño tienes más margen del que imaginas. Puertas en antracita o con acabado madera, una fachada revocada en el tono de la casa y una cubierta vegetal convierten el garaje en una parte armoniosa de la parcela. Un consejo: una pintura clara en las paredes y una buena iluminación LED transforman hasta el garaje más sencillo en un espacio de trabajo agradable.
El precio depende del tipo de construcción, el tamaño, la puerta, el motor y el transporte. Los garajes prefabricados de hormigón y los dobles con puerta seccional cuestan bastante más que los metálicos sencillos. Calcula aparte la cimentación y la licencia.
Plaza de aparcamiento, taller o almacén: los garajes de diferentes tiendas que reúne homelivio.es te muestran lo distintas que pueden ser las soluciones. Compara construcción, puerta y medidas y elige el espacio que te dé sitio y encaje con tu casa.







































