























Las telas plegadas tienen algo fino, casi artesanal. Los estores plisados llevan justo esa ligereza a la ventana: el tejido forma pliegues exactos, se recoge como un acordeón y se desplaza tanto desde arriba como desde abajo. Así puedes cubrir la parte inferior de la ventana y seguir viendo el cielo por arriba.
Lo especial de estos estores es su flexibilidad. Los modelos tensados corren entre dos guías y sirven para ventanas de tejado, montantes e incluso formas inclinadas. Las versiones libres se montan en el techo o en la pared. Muchos se fijan sin taladrar mediante soportes de presión, algo muy práctico si vives de alquiler. Los tejidos van de translúcidos a semitransparentes, tupidos u opacos, a veces con estructura de nido de abeja para aislar mejor.
En blanco natural, avena o topo, los estores plisados resultan discretos y difuminan la luz de forma agradable. Si te apetece algo de color, los tonos apagados como el azul humo o el oliva combinan con muebles de madera y cerámica. Un truco bonito es combinar dos tejidos en un mismo plisado: arriba transparente, abajo opaco. Resulta especialmente útil en el baño o en pisos a pie de calle.
¿De qué depende el precio? Sobre todo de la calidad del tejido, la profundidad del pliegue y de si te basta una medida estándar o necesitas una pieza ajustada al milímetro. Los plisados de nido de abeja, las formas especiales o el motor los encarecen, mientras que las versiones sencillas de presión son asequibles.
Mide tus ventanas con cuidado y piensa qué efecto de luz te gustaría conseguir. En homelivio.es encontrarás estores plisados de numerosas tiendas y podrás descubrir tejidos y tipos de montaje con calma hasta dar con el modelo adecuado.







































































































































