























Por la mañana quieres que la luz entre suave, por la noche sentarte tranquilamente en el sofá sin miradas: los estores enrollables dobles resuelven ambas cosas con una sola pieza. El principio son dos capas de tela superpuestas en las que se alternan franjas transparentes y opacas. Según cómo coincidan, tu ventana deja pasar mucha luz natural o queda casi cerrada.
Los encontrarás en versión de presión, que se sujeta al marco sin taladrar, y en modelos para pared o techo con cajón. El cajón oculta el eje de enrollado y deja una línea limpia y ordenada. Al medir, decide si el estor irá dentro del junquillo del cristal o cubrirá todo el hueco de la ventana, porque de eso depende el ancho adecuado. La mayoría se accionan con cadena, aunque algunos se mueven con motor mediante mando o app.
En color, el arena, el greige y el blanco roto resultan especialmente armoniosos, porque la luz filtrada entra cálida y no grisácea. En una estancia con mucha madera queda bien un estor enrollable doble efecto lino que recoja esa textura natural. En el dormitorio compensa un tono más oscuro que tamice más. Puedes combinarlo con cortinas ligeras para dar profundidad a la ventana sin recargarla.
El precio depende sobre todo de si es a medida, del tejido y del mecanismo. Las medidas estándar son económicas, y los modelos cortados a medida con cajón de aluminio y motor cuestan bastante más, aunque duran mucho y se mueven de forma uniforme.
Tómate tiempo para poner uno junto a otro distintos tejidos y tipos de montaje. En homelivio.es ves de un vistazo propuestas de numerosas tiendas y encuentras el estor que encaje con tu ventana y con tu ritmo diario.







































































































































