























Junto al sillón suele hacer falta un lugar para los pies, y junto al sofá, a veces, simplemente una superficie blanda. Los taburetes tapizados cumplen ambas funciones y algunas más: son reposapiés, asiento adicional, mesa de centro si les pones una bandeja y, en el dormitorio, el sitio donde dejar la ropa del día siguiente.
A diferencia de los pufs, los taburetes tapizados suelen tener una forma firme con patas visibles o un zócalo. Los encontrarás redondos, cuadrados y rectangulares, reposapiés bajos y modelos grandes que casi parecen un pequeño banco. Muchas versiones esconden almacenaje bajo una tapa abatible. Al elegir, fíjate en la altura: como reposapiés funciona mejor uno algo más bajo que el asiento de tu sillón o sofá.
Son ideales para jugar con texturas y colores. Uno en bouclé o pana aporta profundidad junto a un sofá de piel lisa, y el terciopelo en terracota pone un acento cálido sobre una base neutra. Las patas de roble o latón subrayan el diseño. Si usas un taburete grande como mesa de centro, coloca encima una bandeja rígida de madera o ratán para que las tazas queden estables.
El coste depende del tamaño, la composición del tapizado, la tela, el material de la estructura y extras como el almacenaje. Los modelos de piel o con armazón de madera maciza se sitúan por encima de los que llevan funda de fibra sintética.
Descubre taburetes tapizados de muchas formas y encuentra el que complete tu rincón de descanso. La amplia selección de tiendas en homelivio.es te ayuda a acertar con medidas y tejidos.







































































































































