























Las guirnaldas luminosas son pequeñas creadoras de ambiente con un gran efecto. Unos metros de luz sobre la cama, a lo largo de la barandilla del balcón o entre la hierba de las pampas de un jarrón de suelo, y la estancia se vuelve más suave y personal. A diferencia de una lámpara de techo, no iluminan tanto como cuentan una historia e invitan a bajar el ritmo.
Las formas son variadas: guirnaldas clásicas de microluces, guirnaldas de bolas de algodón o ratán, cortinas de luz para ventanas, guirnaldas de carámbanos para el alero y guirnaldas de fiesta con bombillas grandes para el jardín y la pérgola. Funcionan con enchufe, pilas, USB o placa solar. Muchos modelos incluyen temporizador y regulación, para que la luz se encienda y se apague cuando toca.
Para un aire hogareño, apuesta por tonos de luz cálidos y cables discretos en blanco, transparente o cobre. Las bolas de tela en tonos naturales como arena, salvia y terracota combinan con ropa de cama de lino y madera clara. Una idea para el balcón: tiende una guirnalda en zigzag sobre la zona de estar y tendrás un cielo luminoso que delimita el espacio.
Lo que inviertas dependerá de la longitud, el número de luces, el material de los elementos decorativos, la alimentación y la resistencia a la intemperie. Las guirnaldas con bombillas de cristal y cable de goma grueso para exterior cuestan más, pero aguantan varias temporadas. Para una decoración puntual basta con una sencilla guirnalda de alambre a pilas.
Piensa si buscas luz para dentro, para fuera o para ambos, y luego déjate llevar. En homelivio.es puedes ver guirnaldas luminosas de muchos proveedores una junto a otra y elegir la más bonita para tu rincón preferido.







































































































































