























Ligeras, frescas y siempre a mano: las mantas de algodón son esas compañeras discretas que funcionan durante casi todo el año. En las noches de primavera sobre los hombros, en verano en la terraza cuando cae el sol, en otoño a los pies del sofá. Su gran virtud es que abrigan lo justo sin agobiar, algo que se agradece en casas con buen clima.
El algodón admite muchísimas formas. Hay mantas de punto con trenzas o espigas, versiones tejidas en telar con flecos anudados, mantas tipo gofre con su relieve en cuadrícula y modelos de muselina en varias capas, muy suaves y vaporosos. También encontrarás colchas ligeras de algodón que sirven tanto para la cama como para el sofá, y mantas con dibujos jacquard que mezclan dos colores en una misma pieza.
Al tacto, el algodón es amable con la piel y transpira, y la mayoría de estas mantas se lavan en casa sin complicaciones. Los tonos crudos, arena y terracota quedan especialmente bien con muebles de madera clara y fibras como el yute o el ratán. Una propuesta: dobla una manta de algodón a rayas finas sobre el brazo de un sillón de lino y repite uno de sus colores en un jarrón o en un cojín cercano, verás cómo todo se ordena.
El precio varía según el gramaje, el tipo de tejido y el origen de la fibra. El algodón orgánico, los tejidos densos hechos en telar y los acabados a mano como los flecos anudados elevan el coste, mientras que los modelos de punto sencillo suelen ser bastante accesibles.
Si buscas una manta para usar a diario, sin temporada, este es un buen punto de partida. En homelivio.es descubres mantas de algodón de muchas tiendas y puedes elegir con calma la textura y el color que mejor encajan con tu casa.







































































































































