























Cambiar una bombilla parece un gesto mínimo, pero a lo largo de un año se nota en el ambiente y en la factura. Las bombillas de bajo consumo dan la misma luz que una incandescente antigua con una fracción de la energía, y por eso siguen siendo una forma sencilla de hacer la casa más eficiente sin renunciar a una atmósfera cálida.
En esta categoría encuentras sobre todo lámparas fluorescentes compactas, con su típica forma en espiral o de tubos doblados, en casquillos E27 y E14, y también versiones con ampolla que se parecen a una bombilla clásica. Para quien quiere ir un paso más allá, las alternativas LED con el mismo casquillo encienden al instante, no necesitan tiempo para alcanzar su brillo máximo y suelen ser compatibles con reguladores.
Para el salón y el dormitorio conviene un blanco cálido, en torno a 2700 kelvin; en el estudio o la cocina, un blanco neutro ayuda a concentrarse. Las fluorescentes compactas tardan unos segundos en dar toda su luz, así que funcionan mejor en lámparas que pasan mucho tiempo encendidas. Consejo de estilo: en una lámpara con pantalla de lino o papel, una bombilla de ampolla mate reparte la luz de forma suave y uniforme.
El precio depende de la potencia, del tipo de casquillo, de la vida útil indicada y de la marca. Las fluorescentes compactas son económicas, y los modelos LED equivalentes cuestan algo más, aunque consumen todavía menos. Recuerda que las fluorescentes contienen una pequeña cantidad de mercurio y deben llevarse a un punto limpio.
Fíjate en el casquillo y en la potencia de la bombilla que vas a cambiar. En homelivio.es comparas bombillas de bajo consumo de muchas tiendas y das con la que encaja con tus lámparas.










































