























Una habitación puede estar perfectamente amueblada y, aun así, sentirse extrañamente vacía. Es la decoración la que cuenta quién vive allí: el jarrón del rastro, el cuadro de aquel viaje, la vela que por la noche llena el salón de luz cálida. Son estos detalles los que convierten un piso en un hogar que se parece a ti.
Los cuadros, los pósteres y los marcos de fotos dan profundidad a las paredes, y los espejos abren los espacios pequeños y multiplican la luz natural. Jarrones, figuras y esculturas o bandejas ponen acentos en aparadores y estanterías, y las plantas y sus accesorios llevan verde a cualquier rincón. Las velas y portavelas crean atmósfera, los relojes unen función y diseño, y los vinilos y decoraciones de pared transforman una estancia con muy poco esfuerzo. Lo práctico también puede ser bonito: almacenaje, accesorios de baño, topes de puerta o soportes para paraguas. Y cuando llega la temporada, encontrarás decoración de Pascua y de Navidad.
Una buena decoración sigue un hilo conductor. Elige dos o tres colores base y uno o dos materiales, por ejemplo cerámica, lino y madera clara, y repítelos por la habitación. Agrupa los objetos en números impares y a distintas alturas: el resultado es vivo y, a la vez, ordenado. Deja huecos libres a propósito para que cada pieza luzca.
Los precios van desde pequeños detalles hasta piezas únicas hechas a mano. El material, el trabajo artesanal, el tamaño y la firma del diseño marcan el valor. El vidrio soplado, la cerámica de pequeños talleres o las láminas firmadas cuestan más que las piezas de serie.
Inspírate y ve reuniendo poco a poco lo que de verdad te emociona. En homelivio.es tienes decoración de muchas tiendas en un mismo lugar para curiosear sin prisa hasta dar con la pieza perfecta.







































































































































