























Un suelo que recibe sin inmutarse el café derramado, los juegos de los niños y los zapatos mojados vale su peso en oro. El PVC y el linóleo forman parte de los revestimientos elásticos: silenciosos, cálidos al pisar y fáciles de mantener. A simple vista se parecen, pero su origen y sus propiedades son muy distintos.
El PVC y el vinilo son revestimientos sintéticos y se venden en rollo, en lamas de vinilo con clic o en tablas para encolar. Son impermeables y, por tanto, ideales para baño, cocina y recibidor. Los modelos de diseño imitan madera, piedra o cemento con gran realismo. El linóleo, en cambio, se fabrica con materias primas renovables: aceite de linaza, resinas, harina de madera o corcho y yute. Es antiestático, de forma natural antibacteriano y muy duradero. Aunque tolera peor el agua estancada, resulta perfecto para salones y dormitorios infantiles.
El linóleo tiene un color mate y profundo precioso, del ocre al salvia o al azul intenso, con el que puedes crear ambientes retro o zonas de color. El vinilo apuesta más por los acabados naturales. Una idea: elige para la cocina un vinilo efecto piedra que recuerde al terrazo y combínalo con frentes de madera para lograr un contraste cálido.
En precio, las opciones varían bastante. El PVC en rollo es lo más económico y el vinilo de clic con una capa de uso gruesa se sitúa por encima. El linóleo suele costar más, pero destaca por su sostenibilidad y su larga vida.
Piensa qué estancia va a estrenar suelo y deja que la selección te inspire. En homelivio.es encontrarás PVC y linóleo de distintas tiendas, uno junto a otro, para comparar materiales y diseños y elegir el revestimiento que encaja con tu vida.







































































































































