























Cuando en pleno verano el aire de casa se queda quieto, solo deseas una cosa: una corriente suave. Los ventiladores refrescan de forma notable, consumen poco en comparación con el aire acondicionado y, en la mayoría de los casos, se usan sin ninguna instalación.
Los formatos son muy variados. Los ventiladores de sobremesa caben en el escritorio o en la mesilla y refrescan de forma directa. Los de pie, con mástil regulable y cabezal oscilante, reparten el aire por toda la habitación. Los de torre son estrechos, a menudo muy silenciosos y encajan en cualquier rincón. Los de techo mueven el aire en toda la estancia; muchos llevan luz integrada y, en invierno, pueden invertir el giro para bajar el aire caliente acumulado arriba. Fíjate en el ruido, el caudal y funciones como el temporizador, sobre todo para el dormitorio.
Hoy muchos modelos son auténticos objetos de diseño. Los ventiladores de estilo retro con rejilla metálica en latón, cobre o verde menta recuerdan a los años cincuenta. Los de techo con aspas de madera o ratán llevan aire de vacaciones al dormitorio. Un consejo: elige un ventilador de pie en un color que repita el de un cojín o un jarrón de la estancia, y parecerá un accesorio elegido a propósito.
En el precio cuentan el formato, el motor, el nivel de ruido, el material y el equipamiento. Los motores silenciosos de corriente continua, el control por app y los materiales de calidad cuestan más que los modelos de sobremesa sencillos, aunque suelen ser más eficientes.
El próximo verano caluroso llegará seguro, así que mejor adelantarse. Entre los ventiladores de distintas tiendas que reúne homelivio.es encontrarás modelos de sobremesa, de pie y de techo para comparar por ruido y diseño, hasta dar con el tuyo.







































































































































