























Si te despiertas con el cuello tenso, lo primero que sueles revisar es el colchón. Sin embargo, la almohada influye al menos tanto. Las almohadas cervicales tienen una forma especial pensada para sostener la cabeza y la columna cervical mientras duermes, y para muchas personas son una pieza clave de un descanso bien planteado.
La mayoría tienen forma de onda, con un lado más alto y otro más bajo, para que elijas la altura que mejor te va. Las hay de espuma viscoelástica, que se adapta al calor del cuerpo, de látex, con una elasticidad más puntual y algo más de rebote, y de materiales naturales como la cascarilla de espelta. Algunas permiten ajustar la altura con capas extraíbles. Comprueba que la altura de la almohada encaje con el ancho de tus hombros, sobre todo si duermes de lado.
Para que además de funcional sea bonita, merece la pena una buena funda. Muchas se venden con funda desenfundable de algodón, lyocell o viscosa de bambú que se puede lavar. En la cama, coloca la almohada cervical, más bien plana, discretamente detrás de un cojín grande, y de día el conjunto se verá armonioso.
En el precio cuentan la calidad del material, la densidad de la espuma, las opciones de ajuste y la funda. Las de espuma sencilla son bastante asequibles, mientras que los modelos de látex de calidad, con funda transpirable o altura variable se sitúan por encima. Dale a tu cuerpo unas cuantas noches para acostumbrarse a la nueva forma.
Si el descanso es ahora tu prioridad, merece la pena comparar con calma. En homelivio.es puedes poner frente a frente almohadas cervicales de distintas tiendas y encontrar la que encaja con tu postura al dormir.







































































































































